Turismo

Viajes a Londres

A orillas del río Támesis, en la porción sureste de la isla de Gran Bretaña, se localiza Londres, una ciudad fundada por los romanos hacia el año 43 que, en la actualidad, es capital de Inglaterra y Reino Unido.

Esta antigua metrópoli de clima templado oceánico, la más contaminada de Europa, es visitada por año por millones de turistas que llegan hasta allí deseosos de apreciar de cerca los paisajes y las riquezas culturales que atesora Londres, uno de los principales ejes financieros de trascendencia internacional.

La Abadía de Westminster, el Piccadilly Circus, la Catedral de San Pablo, el Royal Opera House, el Palacio de Buckingham, la Clarence House, el Victoria and Albert Museum, la Torre de Londres, el teatro El Globo, el Museo Marítimo Nacional y la Trafalgar Square son algunos de los sitios que, por sus características e importancia histórica, valen la pena conocer al viajar hasta la pintoresca capital británica.

Bandera, mapa y datos generales

Nombre oficial: Londres País: Inglaterra Superficie: 2,6 Km2 Población Total: 7.512.400 habitantes Idioma Oficial: Inglés Moneda: Libra

Clima

En Londres, el ambiente se enmarca en el clima templado oceánico. Allí, los veranos no suelen ser agobiantes (prueba de ello es que, en julio, la temperatura media ronda los 18 grados centígrados), así como tampoco son extremos los inviernos (época en la cual las marcas térmicas suelen ubicarse en torno a los 6 grados centígrados). Sin embargo, hay que tener en cuenta que, durante la temporada invernal, son frecuentes los vientos fuertes y las lluvias, dos factores que inciden sobre la sensación térmica.

La primavera, por su parte, es una estación fresca e inestable donde se registra una gran humedad y el termómetro oscila entre los 11 y los 16 grados centígrados, mientras que el otoño es escenario de algunas precipitaciones débiles y de temperaturas que varían entre los 10 y los 15 grados centígrados.

Para evitar condiciones climáticas poco agradables, lo más aconsejable es viajar a Londres en mayo, junio o septiembre.

Principales distritos

City

Alrededor de 2,6 kilómetros cuadrados conforman la superficie conocida como la City de Londres, una zona británica de menos de diez mil habitantes que no se considera distrito ya que tiene un estatus especial. Allí, en el centro de la ciudad, se concentran la mayor parte de los servicios, a excepción de los financieros.

La City, también conocida como Square Mile, cuenta con dos enclaves independientes: Inner Temple y Middle Temple, dos áreas que, pese a formar parte del condado ceremonial de la ciudad, no están gobernadas por la Corporación de Londres.

Esta región que posee independencia en materia administrativa desde el año 886 limita al oeste con Westminster, al noroeste con Camden, al norte con Inslington y Hackney, al este con Tower Hamlets y al sur con Southwark.

Westminster

Al oeste del distrito conocido como Ciudad de Londres y al norte del río Támesis se localiza Westminster, un distrito que, desde 1965, también comprende las áreas que, en la antigüedad, correspondían a los distritos de St. Marylebone y Paddington.

En este territorio se encuentran los principales edificios de gobierno (tales como el Palacio y la Abadía de Westminster, los Reales Tribunales de Justicia y el Palacio de Buckingham), así como también se atesoran algunos de los lugares más atractivos a nivel turístico.

Al recorrer el distrito de Westminster, por ejemplo, es posible encontrar las famosas tiendas de la Oxford Street (la calle comercial más grande del mundo), el St. Jame’s Park, la plaza conocida como Piccadilly Circus y el Regent’s Park, y pasear por la zona del Soho.

Greenwich

Sobre la ribera sur del río Támesis se encuentra Greenwich, un distrito londinense cuyo centro histórico, desde 1997, forma parte del listado de Patrimonio Mundial de la Humanidad de la UNESCO.

Esa región interesante a nivel turístico ha sido bautizada como Greenwich Marítimo y atesora en su superficie al Colegio Real Naval Viejo (actual Universidad de Greenwich), al barco Cutty Sark y al Observatorio de Greenwich.

Claro que los mencionados no son los únicos atractivos que posee la zona. En Greenwich, los viajeros también pueden visitar el Museo Nacional Marítimo, la Casa de la Reina y el teatro que lleva el nombre del distrito, así como también pueden apreciar las características arquitectónicas del edificio conocido como Millennium Dome.

Sitios de interés

Los romanos fueron quienes, en el año 43, fundaron el asentamiento de Londinium. Dicho caserío se transformó, con el correr de los años, en una de las ciudades más importantes del planeta.

La vasta historia londinense puede conocerse a través de sus museos. El Museo Británico, inaugurado en 1759, es visitado por más de 5 millones de personas al año. Esta institución cuenta con más de siete millones de objetos vinculados al desarrollo de toda la Humanidad, destacándose la Piedra de Rosetta, la Vasija de Portland, el Obelisco de Nectanebo II y los Mármoles de Elgin.

El Museo de Ciencias, el Museo de Historia Natural, la National Gallery y el Museo Nacional Británico de Arte Moderno (o Tate Modern) son otros espacios que merecen una visita.

Palacio y Abadía de Westminster

El Palacio de Westminster fue residencia real hasta el siglo XVII y, en la actualidad, es el lugar donde se reúnen la Cámara de los Lores y la Cámara de los Comunes del Parlamento británico.

Más de mil habitaciones y salones, diversas bibliotecas, comedores y salas de reunión forman parte de esta estructura de estilo neogótico reconstruida en el siglo XIX tras un grave incendio.

El Big Ben es el principal símbolo del Palacio. El nombre suele utilizarse en referencia a la torre, la campana y el reloj, que entró en funcionamiento en 1859.

La Abadía de Westminster, por su parte, se sitúa junto al Palacio y es la sede de las coronaciones y entierros de los monarcas ingleses. La abadía original fue levantada por los monjes benedictinos. El templo también se utilizó para el entierro de grandes personalidades británicas, como Charles Darwin, Geoffrey Chaucer, Isaac Newton y Charles Dickens.

Palacio de Buckingham

El monarca británico tiene su residencia oficial en el Palacio de Buckingham, que también se utiliza para las visitas de Estado y diversas ceremonias reales. En este edificio se alberga, por otra parte, la mayor parte de la Royal Collection (la colección real de arte).

El palacio fue construido por el primer duque de Buckingham en 1703. El rey Jorge III lo adquirió en 1762 y lo convirtió en residencia privada. A partir de la llegada al trono de la Reina Victoria, el Palacio de Buckingham se convirtió en la residencia oficial de la monarquía.

Los cambios de guardia que se realizan diariamente en la temporada de verano y periódicamente en invierno reúnen a cientos de turistas que desean apreciar la tradicional ceremonia.

Los jardines del Palacio de Buckingham son los jardines privados más grandes de la ciudad. Albergan un lago artificial creado en 1828 y con agua provista por el Lago Serpentine del Hyde Park.

Trafalgar Square

La Batalla de Trafalgar tuvo lugar en 1805 y marcó la victoria británica frente a las armadas de Francia y España en las costas de Cádiz. Ese acontecimiento hizo que George Ledwell Taylor sugiriera cambiar el nombre de la Plaza Guillermo IV por Trafalgar.

Las principales manifestaciones políticas de la actualidad tienen lugar en Trafalgar Square, que está rodeada por calles en tres lados y por las escaleras que llevan a la National Gallery en el lado restante.

En el centro de la plaza se encuentra la Columna de Nelson, un monumento de más de cincuenta metros de altura creado en homenaje al almirante Horatio Nelson. Fuentes diseñadas por sir Edwin Lutyens y leones de bronce creados por sir Edwin Landseer también forman parte de Trafalgar Square.

Alimentar a las palomas era una de las actividades más populares en esta plaza, hasta que se prohibió dicha práctica ante la gran cantidad de aves que suponían un riesgo para la salud pública.

Actividades y atractivos turísticos

Redactar una guía turística sobre Londres puede ser una tarea titánica. Existen innumerables atractivos capaces de satisfacer los requerimientos de todo tipo de turistas ya que la capital inglesa es una ciudad cosmopolita y rica en historia y cultura.

¿Qué amante del teatro no querrá visitar The Globe, el recinto construido en 1599 a orillas del Támesis donde William Shakespeare presentó varias de sus obras más famosas?

Si el interés es la música, nada mejor que asistir al Royal Opera House, en Covent Garden, para disfrutar de la ópera y el ballet. Los seguidores del séptimo arte, en cambio, querrán realizar una caminata por Notting Hill, el distrito londinense inmortalizado en la película protagonizada por Hugh Grant y Julia Roberts.

Quienes son apasionados del fútbol, por su parte, estarán ansiosos por conocer el Estadio de Wembley, inaugurado en 2007 tras la demolición del mítico estadio que albergó la final de la Copa Mundial de 1966, entre otros grandes eventos.

Espacios verdes

Se conoce como Parques Reales de Londres a las antiguas zonas de caza que eran utilizadas por los miembros de la Realeza. Hoy estos parques son de uso público ya que fueron cedidos por la propia Familia Real.

Richmond Park es el más grande de estos parques y el más extenso de Europa, con 955 hectáreas. En su interior alberga la Plantación Isabela (un jardín que incluye una rica colección de azaleas) y el Monte del Rey Enrique VIII de Inglaterra (el punto más alto del parque brinda vistas panorámicas de la Catedral de San Pablo y London Eye).

Hyde Park es mucho más pequeño (140 hectáreas) que Richmond aunque es más popular. Se sitúa junto a Kensington Gardens (110 hectáreas) y está dividido por el Lago Serpentine (donde habitan gansos, cisnes y patos y es posible nadar o navegar en botes de remos).

En Hyde Park se encuentra el famoso Speaker’s Corner, un rincón en el noroeste del parque donde se permite hablar en público y dar discursos. Karl Marx, George Orwell y Vladimir Lenin fueron algunos de los oradores más reconocidos, entre miles de ciudadanos anónimos.

Ríos

El río Támesis es la principal fuente de agua de Londres. Nace en el condado de Gloucestershire y, tras un recorrido de 340 kilómetros, desemboca en el Mar del Norte. Hasta el siglo XVIII, el Támesis solía congelarse, aunque diversos factores hicieron que dicho fenómeno ya no tenga lugar.

Londres sorprendió al mundo al lograr sanear un río que, hasta mediados del siglo XX, presentaba altos niveles de contaminación. Hoy el Támesis es uno de los ríos más limpios entre los que atraviesan una gran ciudad.

Es posible navegar por el Támesis y disfrutar de los numerosos edificios históricos de Londres desde otra perspectiva. Existen diversas embarcaciones turísticas que ofrecen desde excursiones de unas pocas horas de duración hasta recorridos de una semana que llegan hasta distintos puntos del Reino Unido.

Las mejores vistas del Támesis (y de Londres en general) se obtienen desde el London Eye, una noria también conocida como Millennium Wheel. Esta estructura fue inaugurada en marzo de 2000 y alcanza una altura de 135 metros.

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