Turismo

Viajes a Eslovaquia

La República Eslovaca es una nación centroeuropea cuya superficie está limitada por Hungría, Polonia, Ucrania, República Checa y Austria. Su capital es Bratislava, una ciudad situada a orillas del Danubio donde se concentra la oferta histórica, administrativa y cultural de este pintoresco e interesante territorio que forma parte de la Unión Europea.

Este país que no posee áreas costeras y está dividido en 79 distritos, ofrece un clima templado, con veranos cálidos e inviernos fríos y húmedos. Allí, el hockey sobre hielo se destaca como deporte nacional y las ciudades antiguas, los castillos, los parques nacionales y las pintorescas iglesias de madera constituyen sitios de gran importancia en materia turística.

Las grutas del karst eslovaco, el Museo Municipal de Bratislava, la plaza Maratona Mieru, la urbe conocida como Bardejov, la región de Spis y el área eslovaca de los Hayedos Primarios de los Cárpatos son sólo algunos de los lugares que valen la pena conocer al llegar hasta esta república repleta de montañas, bosques, lagos y valles donde, además de eslovacos, pueden encontrarse grupos húngaros, gitanos, checos, ucranianos, alemanes y polacos.

Bandera, mapa y datos generales

Nombre Oficial: República Eslovaca Capital: Bratislava Superficie: 48.845 Km2 Población Total: 5.389.180 habitantes Ciudad con mayor cantidad de habitantes: Bratislava Densidad de Población: 111 hab./Km2 Idioma Oficial: Eslovaco Tipo de Gobierno: Democracia Parlamentaria PIB: US$ 74.988 millones Moneda: Euro Prefijo telefónico: +421 Teléfonos Útiles: Policía: 158Bomberos: 150Urgencias médicas: 155.

Clima

En la República Eslovaca es posible identificar un clima de tipo continental donde la temporada invernal suele ser fría y algo húmeda, mientras que el verano se presenta caluroso, con temperaturas promedio de 26 grados centígrados.

La primavera y el otoño, por su parte, son estaciones donde abundan las precipitaciones y las marcas térmicas rondan los 15 grados centígrados.

En Bratislava, por su parte, el clima suele estar condicionado por influencias oceánicas y las temperaturas medias suelen ubicarse entre los 20 grados centígrados en verano y los 3 grados centígrados bajo cero en invierno.

Para arribar hasta este país y recorrerlo sin mayores dificultades, dadas las condiciones climáticas reinantes en la zona, es aconsejable desarrollar el viaje entre junio y septiembre.

Principales ciudades

Bratislava

A unos 60 kilómetros de distancia de Viena (la capital de Austria), se localiza a orillas del Danubio una ciudad que se caracteriza por tener la mayor densidad de población de Europa Central: Bratislava.

Esta metrópoli de clima continental es sede del parlamento y gobierno eslovaco y, desde 1993, se distingue del resto de las regiones del país por ser la capital nacional. En esta urbe de gran infraestructura artística, cultural y educativa resalta el área conocida como Ciudad Vieja y la zona del puerto.

En Bratislava, las torres medievales se combinan con edificaciones del siglo XX y espacios de gran riqueza natural. Allí, por ejemplo, el viajero puede apreciar el pasado de la república a través de sitios como la Puerta de Miguel, el Palacio Grassalkovich (mansión construida en 1760 que, en la actualidad, funciona como residencia del presidente de la nación), la Iglesia de Santa Isabel, el Castillo de Bratislava y la mansión Rusovce, entre otros.

El Parque Horský, el Parque Forestal de Bratislava y el Jardín Botánico, por su parte, son lugares que buscan atraer a aquellos que sientan interés por la vida al aire libre y deseen estar en contacto con la naturaleza.

Por supuesto, este centro de gran relevancia cultural donde funcionan trenes, autobuses, tranvías y trolebuses y se puede viajar por agua o aire gracias a los servicios del puerto y de la terminal aérea, también brinda la posibilidad de recorrer teatros, galerías de arte, museos, cines y otro tipo de edificaciones vinculadas al arte, la historia y las tradiciones.

Kosice

La ciudad más grande de Eslovaquia después de Bratislava es Kosice, una metrópoli del este del país cuya superficie está rodeada por montañas como las Cierna Hora y las Volovské Vrchy.

De acuerdo con algunos datos históricos, este lugar donde se localiza el Tribunal Constitucional Eslovaco y funcionan varias instituciones universitarias supo ser, desde 1347 hasta principios del siglo XVIII, la segunda ciudad más importante de Hungría.

Si bien la presencia de establecimientos educativos contribuye a realzar su valor, los turistas que llegan a Kosice dirigen su atención hacia los atractivos históricos, culturales y arquitectónicos de esta antigua urbe de gran riqueza patrimonial que conserva joyas arquitectónicas como las del antiguo Palacio Forgach y atesora, por ejemplo, un pintoresco centro histórico y bellos templos, entre los cuales se destaca la Catedral de Santa Elizabeth (sitio de estilo gótico que fue construido a principios del siglo XV).

Presov

Sólo Bratislava y Kosice superan en importancia a Presov, una ciudad del este del territorio nacional que funciona como cabecera de la región homónima.

En esta metrópoli situada en el valle del río Torysa viven, aproximadamente, cien mil personas. Allí, los viajeros tienen la posibilidad de contemplar iglesias, edificios y estructuras propias de los estilos barroco, rococó y gótico.

Quienes sienten interés por las cuestiones artísticas, además, encuentran en este sitio un imperdible destino turístico ya que en esta ciudad que perdió frente a Kosice la posibilidad de consagrarse como Capital Europea de la Cultura 2013, se desarrollan varios conciertos, óperas y obras teatrales.

Los templos ubicados en el centro histórico y los múltiples museos que se localizan en la zona son algunos de los lugares que no pueden dejar de visitarse al arribar hasta esta hermosa ciudad de clima continental habitada por eslovacos y minorías rumanas, ucranianas, checas y húngaras.

Sitios de interés

Los celtas se asentaron en el actual territorio eslovaco alrededor del año 450 a.C. En el siglo VI de nuestra era, los romanos se establecieron en la zona y crearon varias poblaciones. Germanos, eslavos, húngaros, mongoles y otomanos también se disputaron estas tierras, que albergaron un estado socialista hasta 1993, cuando Checoslovaquia se dividió en Eslovaquia y la República Checa.

La historia eslovaca puede rastrearse en diversos pueblos y localidades. En la ciudad de Ruzomberok, se encuentra Vlkolínec, una pintoresca villa establecida en el siglo XIV.

Bardejov sobresale por su plaza central, la Iglesia de San Gil y sus residencias de estilo renacentista y gótico. Si la intención es realizar turismo religioso, no pueden dejar de visitarse las iglesias de madera de los Cárpatos, construidas entre el siglo XVI y el siglo XVIII en distintas regiones de la nación. Castillo de SpisLa ciudad de Spisske Podhradie presenta, en la cima de un monte, a uno de los principales castillos del centro europeo. Se trata del Castillo de Spis, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1993.

Esta fortaleza fue construida en el siglo XII sobre las ruinas de otro castillo anterior. Hasta 1464 fue propiedad del rey de Hungría y después pasó por manos de varias familias (Szapolyai, Thurzo, Csáky). Desde 1945, el Castillo de Spis se encuentra bajo control estatal.

Este castillo románico cuenta con dos palacios y tres basílicas. En el siglo XIV se agregó una muralla exterior para fortalecer su defensa. Los historiadores afirman que el castillo fue totalmente reconstruido en el siglo XV.

El Castillo de Spis también sufrió el abandono a comienzos del siglo XVIII y un incendio en 1780. Hoy está recuperado, alberga un museo y recibe a miles de visitantes al año.

Museo Municipal de Bratislava

El Museo Municipal de Bratislava o Museo de la Ciudad de Bratislava fue inaugurado en 1868, junto a la plaza central. En la actualidad es administrado por una organización que preserva su patrimonio.

Este establecimiento documenta la historia de la capital eslovaca desde su fundación hasta el siglo XX. Está considerado como el museo más antiguo del país entre los que han estado abiertos de manera continua.

La planta baja del museo exhibe objetos arqueológicos, pinturas religiosas y mapas antiguos. El subsuelo es el lugar indicado para conocer la historia del vino local (a través de jarrones, ánforas, manuscritos de la Edad Media sobre las vendimias y datos sobre la producción vitivinícola en la región).

El Museo Municipal de Bratislava se encuentra abierto de martes a viernes desde las 10 AM hasta las 5 PM, y los fines de semana desde las 11 AM hasta las 6 PM.

Banská StiavnicaBanská Stiavnica es una ciudad creada en el centro de una caldera que surgió tras el colapso de un antiguo volcán. Su importancia histórica ha hecho que la UNESCO la declare Patrimonio de la Humanidad en 1993.

Las excavaciones arqueológicas evidencian que el primer establecimiento minero de la zona fue creado por los celtas en el siglo III a.C. Durante el Reino de Hungría, Banská Stiavnica supo constituirse como el principal productor de oro y plata de la zona.

En la actualidad, la ciudad cuenta con más de 10.000 habitantes, muchos de ellos descendientes de los germanos de los Cárpatos.

Los turistas que recorran esta ciudad podrán encontrar la Plaza de la Trinidad, el Museo Minero, la Columna de María y la Santísima Trinidad, los Castillos de Starý Zámok y Nový Zámok, varios lagos artificiales (conocidos como tajchy) y unos setenta embalses para generar energía eléctrica.

Actividades y atractivos turísticos

El turista que visita Eslovaquia cuenta con múltiples opciones para disfrutar de sus vacaciones al aire libre. Desde realizar senderismo por los hermosos bosques de distinto tipo hasta esquiar en las montañas nevadas, pasando por la navegación en ríos, arroyos y lagos, la diversión en sintonía con la naturaleza está garantizada en este país del centro europeo.

Las grutas kársticas de Aggtelek y del karst eslovaco, compartidas con Hungría, constituyen un importante atractivo de esta nación. Más de 700 cuevas exhiben las consecuencias de los climas tropicales y glaciares a lo largo de millones de años.

Para apreciar la vida natural no hace falta alejarse de la capital nacional. Bratislava cuenta con varios parques urbanos bien conservados que permiten apreciar árboles y animales autóctonos, como Bratislavský lesný y Sad Janka Kráľa.

La historia y la cultura eslovacas, por lo tanto, pueden combinarse con la naturaleza para organizar un paseo inolvidable.

Bosques

Cerca del 40% de la superficie eslovaca se encuentra cubierta por bosques. A diferencia de otros países con pasado comunista, Eslovaquia ha logrado preservar sus recursos naturales. Por eso es habitual que, a la hora de recorrer los bosques nacionales, el visitante aviste lobos, zorros, osos pardos, jabalíes, ardillas y linces, entre otros animales. Los Hayedos primarios de los Cárpatos, reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, maravillan con su gran cantidad de hayas y otras especies de árboles. Estos bosques se hayan en la frontera con Ucrania y están protegidos, del lado eslovaco, por el Parque Nacional de Poloniny.

Montañas

Los montes Cárpatos dominan la región norte del territorio eslovaco. Allí se encuentran los montes Tatra o Tatras, que marcan la frontera con Polonia y constituyen un centro turístico muy visitado para la práctica de deportes de invierno como el esquí y el snowboard. El pico Gerlachov o Gerlachovský štít es la montaña más alta de Eslovaquia, con una altura de 2.655 metros sobre el nivel del mar. El primer ascenso registrado a este pico fue documentado en 1834. El Parque Nacional de los Tatra Eslovacos, creado en 1949, protege a la flora y la fauna de esta parte de la nación.Ríos y lagosLa mayor parte de los ríos eslovacos forman parte de la cuenca del Danubio, el segundo río más extenso de Europa y que atraviesa unos 170 kilómetros de la superficie de este país. El río Váh es uno de los más relevantes de Eslovaquia ya que alberga 16 plantas hidroeléctricas, varias presas artificiales y numerosos canales. El río Hron, de gran importancia histórica, fue mencionado por primera vez por el emperador romano Marco Aurelio, en el año 170. Los paseos en canoa, kayak, balsa y otras embarcaciones son muy habituales en los ríos y arroyos eslovacos y ofrecen una forma original de conocer la nación.

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