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Turismo

¿Qué ver en Milán? 5 maravillas interesantes para explorar

Roma, Venecia y Florencia siempre se encuentran dentro del top 5 lugares qué visitar en Italia. Pero Milán también cuenta con monumentos, calles y una culinaria excepcional que presumir.

Con el auge de las redes sociales ha ganado popularidad, pero no la que merece. ¡Si quiere conocer más sobre qué puede ofrecerle Milán, siga leyendo!

Siendo uno de los destinos turísticos más importantes de la nación, Milán cuenta con decenas de atractivos. Sin embargo, los que no puede olvidar son los siguientes:

1.      La Catedral

También conocido como el Duomo, es una de las catedrales más preciosas de la historia. Y –sin duda– uno de los destinos imprescindibles que visitar en toda Milán.

Fue fundada en el siglo XIV y tardó más de 500 años en ser terminada.

Ahora podemos vislumbrar su fachada de mármol blanco rosado y su terraza de espiras ornamentadas con nichos, relieves y esculturas.

Unos de los atractivos más impresionantes de la catedral son la Estatua de Bartolomé el Apóstol, el altar de mármol de estilo renacentista y el enorme órgano –entre los 50 más grandes de Europa–.

La zona favorita de los extranjeros es la terraza, donde se obtienen vistas panorámicas impresionantes de la ciudad. (En especial del centro histórico.)

Se ubica cerca de Piazza del Duomo, por lo que si tiene tiempo, es aconsejable echar un vistazo.

También se aconseja visitar la Plaza Mercanti, una de las pocas instalaciones que recuerda su pasado comercial con elegantes edificios mediales. Entre ellos divisamos:

  • Palazzo della Ragione
  • Loggia degli Osii
  • Palazzo delle Scuole Palatine, y
  • El pozo de agua del siglo XVI.

Hacer cola matará, de manera figurativa y literal, su interés hacia la instalación. Por eso debe reservar una entrada o contratar un tour en español, inglés o italiano.

Está abierto los 365 días del año, desde las 8 de la mañana hasta las 7 de la noche. La terraza, por su parte, se encuentra disponible a partir de las 9 de la mañana.

2.      Iglesia Santa Maria delle Grazie

Poco más de 20 minutos caminando desde Piazza del Duomo, se encuentra la iglesia Santa Maria delle Grazie. Alberga una colección auténtica de obras de arte, así que su fama aumentó entre los turistas.

En uno de los laterales del comedor se encuentra La Última Cena, donde el genio intelectual y artístico Leonardo da Vinci pintó a Jesucristo con rasgos femeninos, junto a María Magdalena.

Algunas teorías indican que fue la esposa de Jesús, siendo uno de los argumentos que empleó Dan Brown para escribir su famosa novela El Código da Vinci.

Gracias a las guerras y la nula renovación que se le brindaba a la pintura, su diseño fue desgastándose. Incluso después de la restauración se encuentra frágil, por este motivo limitan su acceso a pocas personas al día.

Abre todas las semanas de martes a domingo desde las 8.15 de la mañana hasta las 6.45 de la noche.

Para evitar inconvenientes y pérdida de tiempo, recuerde contratar una guía en español o incluirse a un tour por la ciudad.

No solo le permitirá conocer la mayoría de los edificios conocidos, sino comprender la historia de la nación.

3.      Fortaleza Sforzesca

Tiene origen en un castillo construido durante la mitad del siglo XIV. Fue ocupado durante muchos años por franceses, austriacos y españoles, sin embargo, Napoleón Bonaparte lo destruyó a principios de 1801.

Los nativos lo reconstruyeron en el siglo XIX para alcanzar el esplendor que tuvo en un principio, cuando la familia Sforza lo gestionaba.

Entre los atractivos más seductores del castillo se divisan dos grandes bibliotecas y 10 museos, entre ellos debemos destacar:

  • Museo de Arte Antiguo
  • Museo de Muebles
  • Museo Egipcio, y
  • La Pinoteca.

Por su parte, en el edificio Ospedale Spagnolo –uno de los más reconocidos– se ubica la Pietá Rondanini, la última escultura de Miguel Ángel.

Es posible llegar al castillo caminando, bajando por la Vía Dante desde Piazza del Duomo. En menos de media hora estará en la entrada de la fortaleza.

Abre los 365 días del año desde las 7.00 de la mañana hasta las 7.30 de la noche. Destacando que es uno de los pocos destinos turísticos que admite la entrada gratuita.

4.      Barrio de Brera

Disfrute caminando entre las calles de adoquín y visitando las tiendas de marcas, tabernas y cafeterías.

Se encuentra en el centro histórico de Milán, concentrando diversidad de edificios desde la mitad del siglo XVIII. Como Palazzo Brera con su galería.

Siendo uno de los museos más impresionantes a nivel nacional, alberga pinturas de grandes maestros artísticos desde el decenio de 1200-1900.

Abre desde el marte al domingo a partir de las 8.30 de la mañana hasta las 7.15 de la noche.

Por otro lado, no se puede perder sus cuatro iglesias:

  • Chiesa San María del Carmine
  • La Basílica San Simpliciano
  • Chiesa di Sant’Angelo, y
  • Chiesa di San Marco.

Brera es un barrio ideal para pasar la tarde tomando cualquier bebida y degustando el tradicional aperitivo de los lugareños. Entre los restaurantes más recomendable se encuentran:

  • Taglieri e Bicchieri, y
  • Tasteria Gourmet Sicily.

Otros lugares interesantes son Piccolo Teatro, el Jardín Botánico de Brera y el Observatorio Astronómico, donde el astrónomo Giovanni Schiaparelli descubrió los Canales de Marte.

5.      Galería Vittorio Emanuele II

No dude pasear por el Museo Vittorio Emanuele II, una instalación dedicada a los reyes más significativos de la historia nacional. Es clave para comprender la evolución del país.

Es conocida a nivel internacional como Salón de Milán, construida en el siglo XIX en forma de cruz, y conecta –dicho sea– a la Piazza del Duomo con la Plaza de La Scala a través de su cúpula acristalada.

Dentro de la instalación ubicará muchas tiendas de marcas, cafeterías legendarias (como Café Biffi), restaurantes con terrazas e incluso un McDonald’s –el más elegante que pueda imaginar–.

Así mismo hay varios mosaicos repartidos entre el suelo y sus paredes. Entre ellos podemos divisar:

  • La loba de Roma, y
  • El toro de Torino.

El último mosaico cuenta con un agujero en el dibujo. Los nativos tienen la creencia de que, si se introduce el pie dentro y da tres giros, le traerá buena suerte.

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