Turismo

Viajes a República Checa

A nivel turístico, este territorio resulta interesante no sólo porque allí se conservan numerosas edificaciones históricas (muchas de las cuales están consideradas como Patrimonio de la Humanidad) y se pueden apreciar espectáculos deportivos de hockey sobre hielo y fútbol (dos de las disciplinas más populares), sino también porque en República Checa existe un gran desarrollo de conocidas bebidas alcohólicas, entre las que se pueden mencionar al fernet y a las cervezas como Pilsener y Budweiser.

El Museo Nacional de Praga, la Iglesia de Peregrinación de San Juan Nepomuceno, el Jardín Botánico de Liberec, el barrio judío de Trebíc y el Palacio Arzobispal de Kromeriz son algunos de los sitios que ningún viajero debería dejar de visitar al arribar a este país de clima diverso que varía de acuerdo a la región. En general, puede decirse que República Checa goza de condiciones climáticas suaves y, así como soporta un invierno frío y un verano no demasiado caluroso, recibe la mayor parte de las lluvias que caen sobre su superficie durante el otoño.

Bandera, mapa Y datos generales

Bandera, mapa Y datos generales
Bandera, mapa Y datos generales

Nombre Oficial: República Checa Capital: Praga Superficie: 78.866 Km2 Población Total: 10.424.926 habitantes Ciudad con mayor cantidad de habitantes: Praga Densidad de Población: 132 hab./Km2 Idioma Oficial: Checo Tipo de Gobierno: República PIB: US$ 176.309 millones Moneda: Corona Checa Prefijo telefónico: +420 Teléfonos Útiles:Policía: 158Bomberos: 150Urgencias médicas: 155

Clima

En este país situado en latitudes templadas del hemisferio norte el clima suele ser suave, pero sus características no son idénticas entre una región y otra. Estas diferencias están determinadas no sólo por la altura sobre el nivel del mar sino también por las distintas estaciones.

En la República Checa, la temporada invernal suele ser algo fría (con marcas térmicas que con frecuencia se ubican en los 2 grados centígrados bajo cero) y la agradable época estival (que se caracteriza por tener temperaturas medias cercanas a los 20 grados centígrados) precede a un otoño muy húmedo.

A diferencia de otros lugares, esta nación no se embellece en una determinada época del año, sino que resulta atractiva en todo momento, más allá de algunas condiciones climáticas que pueden llegar a incomodar de modo temporal, ya sea por la presencia de lluvias frecuentes o temperaturas algo extremas, a ciertos viajeros.

Principales ciudades

Praga

Praga
Praga

Además de ser la capital nacional, Praga, una ciudad de clima continental situada a orillas del río Moldava, es la metrópoli más poblada del país y la capital de la región de Bohemia.

Por la belleza y la riqueza que se concentra en su superficie, la UNESCO ha decidido, hace algo más de una década, realzar la importancia del lugar incluyendo a su casco histórico en el listado de Patrimonio de la Humanidad.

Durante los siglos XVIII y XIX, Praga fue una de las capitales más sobresalientes del territorio europeo, pero en el siglo XX su esplendor se opacó a causa de graves conflictos, tales como guerras y dictaduras.

En esta ciudad dividida en 22 distritos funcionan las principales universidades de la república y se concentran los centros de salud más importantes de la nación. Los ferrocarriles, los tranvías, los taxis, los autobuses y el metro, por su parte, garantizan que los ciudadanos tengan en Praga un sólido servicio de transporte público.

A nivel turístico, son miles los atractivos que pueden hallarse en este bello rincón del mundo que forma parte de la República Checa. Allí es posible, por ejemplo, apreciar edificaciones históricas como el Castillo de Praga, la Catedral de San Vito, el Puente Carlos y la Sinagoga Vieja-Nueva, disfrutar el encanto del entorno natural en sitios como el Jardín Botánico, pasear por la Plaza de Wenceslao y hasta asombrarse con las características del curioso edificio bautizado como Casa Danzante.

Brno

Brno
Brno

La segunda ciudad más importante de la República Checa es Brno, una antigua localidad ubicada en la porción sureste del país que, a fines del siglo XIX, supo ser uno de los principales centros industriales de Austria y, hoy en día, es capital de la región de Moravia.

Esta metrópoli fundada en 1243 alberga en su superficie a un autódromo que, a nivel nacional, está considerado como el circuito de carrera más sobresaliente. Allí, además, el turista tiene la posibilidad de apreciar antiguas fábricas cuyo origen se remonta al inicio de la Revolución Industrial, observar las características arquitectónicas que distinguen a la Villa Tugendhat (sitio al que, en 2002, la UNESCO ha declarado Patrimonio de la Humanidad), visitar la Galería Morava y acercarse hasta la Catedral de los Santos Pedro y Pablo, entre otras alternativas que, sin duda, permiten descubrir el pasado y las riquezas de esta ciudad que se encuentra separada de Eslovaquia por una distancia aproximada de sesenta kilómetros.

Ceské Budejovice

Ceské Budejovice
Ceské Budejovice

Aunque Ceské Budejovice adquirió fama a nivel mundial gracias a la cerveza Budweiser, esta ciudad checa fundada en 1265 que se sitúa en el centro del valle del río Vltava también se caracteriza por tener un marcado perfil universitario y ser la capital de la región de Bohemia Meridional.

En el centro histórico de esta metrópoli que garantiza el transporte de pasajeros por medio de una red de trolebuses y autobuses el viajero puede encontrar edificaciones medievales, renacentistas y barrocas, visitar la catedral, recorrer la Plaza de Premysl Otakar II y apreciar las particularidades de monumentos como la Fuente de Sansón y la Torre Negra. La oferta se complementa con la existencia de numerosos museos (entre los que se encuentran los de motociclismo y el de Bohemia Meridional) que permiten que todo aquel que se sienta interesado pueda conocer el pasado y la cultura del lugar.

Además de ser la ciudad de origen de la cervecería Budweiser, Ceské Budejovice es sede de la cervecería Samson y de la fábrica de lápices más grande del país, la Koh-i-Noor Hardtmuth.

Sitios de interés

Sitios de interés
Sitios de interés

Las pruebas científicas afirman que el territorio checo se encuentra poblado desde hace, al menos, 30.000 años. En el siglo III a.C., los celtas se asentaron en la región y fueron seguidos por algunas tribus germanas, romanas y eslavas.

Tras la desintegración del Imperio Austrohúngaro, se fundó el estado de Checoslovaquia en 1918, disuelto en 1993 para dar nacimiento a dos países independientes: la República Checa y Eslovaquia.

Los centros históricos de Ceský Krumlov (con edificaciones del siglo XIII) y Telc (fundada a mitad del siglo XIV) son dos lugares interesantes que fueron declarados Patrimonio de la Humanidad y que permiten conocer algunos vestigios del pasado checo.

Museo Nacional de Praga

Museo Nacional de Praga
Museo Nacional de Praga

La Plaza de Wenceslao alberga el Museo Nacional de Praga, fundado en 1818 como Museo Patriótico de Bohemia. Su edificio principal, de estilo neorrenacentista, fue diseñado por el arquitecto Josef Schulz, también responsable del Teatro Nacional.

Este museo es uno de los principales símbolos de la cultura checa. En su vestíbulo central, por ejemplo, cuenta con un panteón dedicado a los grandes próceres nacionales. Sus colecciones incluyen cerca de 14 millones de objetos vinculados a la historia, el arte y la naturaleza del país.

El Museo Nacional fue dañado en 1968, cuando recibió el impacto de los disparos de tanques en medio de la denominada Primavera de Praga. Su estructura también sufrió el impacto de la construcción del metro, entre 1972 y 1978.

Cabe destacar que, en la actualidad, el Museo Nacional de Praga tiene entrada libre y gratuita el primer lunes de cada mes.

Villa Tugendhat

Villa Tugendhat
Villa Tugendhat

El arquitecto alemán Ludwig Mies van der Rohe (1886-1969) es el responsable de uno de los sitios checos que fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Se trata de la Villa Tugendhat, ubicada en las afueras de la ciudad de Brno.

Fue construida entre 1929 y 1930 para Fritz Tugendhat y su esposa Greta bajo la concepción de plano libre, donde todos los espacios (el comedor, los salones, etc.) fueron creados sin separaciones.

El matrimonio Tugendhat, de religión judía, tuvo que dejar la residencia ante la amenaza de la invasión nazi. Durante la Segunda Guerra Mundial, los alemanes instalaron allí algunas oficinas y, tras el triunfo soviético, el lugar fue saqueado.

La Villa Tugendhat está considerada actualmente como uno de los mejores exponentes de la arquitectura moderna funcionalista. Cuenta con un museo en su interior y es la sede de diversos eventos culturales organizados por la Alcaldía de Brno.

Iglesia de Santa Bárbara

Iglesia de Santa Bárbara
Iglesia de Santa Bárbara

La ciudad de Kutná Hora cuenta con una de las iglesias góticas más populares de Europa central: la Iglesia de Santa Bárbara, que comenzó a construirse en 1388 y recién fue finalizada, tras múltiples interrupciones y contratiempos, en 1905.

El diseño original del edificio habría sido creación de Johann Parler, el hijo de Peter Parler (creador del Puente de Carlos y de la Catedral de San Vito). Los historiadores sostienen que la idea original era construir un templo del doble de tamaño que el actual, pero los problemas financieros derivados al cese de la extracción de plata de las minas de la zona impidieron cumplir con el proyecto.

Los turistas que se acercan a la Iglesia de Santa Bárbara quedan maravillados por las tres pirámides cóncavas del techo (diseñadas por Benedikt Rejt para simbolizar a la Santísima Trinidad) y por los vitrales de su interior.

Actividades y atractivos turísticos

Actividades y atractivos turísticos
Actividades y atractivos turísticos

La República Checa es un Estado sin litoral que agrupa tres grandes regiones históricas: Bohemia (una zona de montes bajos que se halla al oeste del país), Moravia (franja montañosa en el este de la nación) y Silesia (la parte norte). Cada una de estas regiones ofrece diferentes opciones a los turistas.

La rica tradición equina del país permite que el visitante pueda realizar paseos a caballo, cabalgatas en medio de hermosos entornos naturales o asistir a alguna carrera ecuestre.

Otra posibilidad que brinda esta nación es la pesca de truchas, carpas y otros peces. Es importante tener en cuenta la fecha de las temporadas en las cuales está permitida esta práctica.

Los deportes acuáticos, por último, constituyen una alternativa en los lagos y embalses como Lipno, Orlik y Zermanice. Piragüismo, natación y esquí acuático son algunas de las actividades preferidas por los turistas, sobre todo en la temporada veraniega.

Bosques

El área forestal checa representa cerca del 35% de la superficie total del país. El bioma más habitual es el bosque templado de frondosas, seguido por el bosque templado de coníferas. Entre las ecorregiones que se distinguen el país, en las tierras altas del oeste aparece el bosque de frondosas de Europa Occidental con sus hayas y flora submediterránea. El bosque mixto de Panonia, al sureste de la nación, es el hábitat de lobos, visones y conejos. El extremo este checo está cubierto por el bosque montano de los Cárpatos (con osos pardos y linces), mientras que el resto del país presenta el bosque mixto de Europa central y su combinación de frondosas y coníferas.

Montañas

Entre Bohemia y Silesia se desarrolla una de las principales cadenas montañosas de la República Checa: los Sudetes. Esta cordillera está cubierta por bosques hasta los 1.200 metros de altura y cuenta con yacimientos de plomo, hierro y cinc. El pico más alto de los Sudetes y del país es Snezka, en la frontera con Polonia. Esta montaña alcanza una altura de 1.602 metros. En el lado checo de la cumbre existe una estación de teleski que conecta a Snezka con el pueblo de Pec poc Snezkou, que se desarrolla en la base de la montaña. En el invierno, el esquí y el snowboard dominan varias de las montañas checas.

Playas

Cuando un país no tiene salida al mar, los lagos y los ríos adquieren una relevancia muy marcada para el turismo ya que constituyen la mejor opción para disfrutar del verano. República Checa, en este sentido, cuenta con sus propias playas pese a la ausencia de litoral. El embalse de Orlik permite bañarse en medio de un paisaje imponente con bosques y praderas escarpadas. Slapy es otro embalse donde es posible bañarse, aunque está prohibido alejarse más de 50 metros de la orilla. El lago de Mácha, en Bohemia del Norte, sorprende con sus extensas playas de arena, perfectas para la recreación en los días de sol.

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