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Fukushima, Japón bajo el escrutinio mundial

Una de las preocupaciones del mundo actual es la de general energía eléctrica de forma sustentable con el planeta y el ambiente. En un momento dado parece que el uso de la energía nuclear para generar electricidad podía ser la solución al problema. Pero muchos analistas desde un principio refutaron tales ideas basadas en el peligro de utilizar los elementos radiactivos, bajo la premisa de lo perjudicial que puede ser la energía nuclear fuera de control y la disposición y existencia de los desechos radiactivos.

Todo el mundo sabe lo que sucedió con el bombardeo aéreo atómico sobre Hiroshima y Nagasaki en el mismo Japón y el accidente ocurrido en la planta de Chernobyl en la exURSS. Pero aun así se sigue viendo factible generar electricidad mediante la energía atómica o nuclear.

El 11 de marzo de 2011 ocurrió un terremoto de magnitud 9.1 en escala Ritcher, fue el terremoto sufrido por Japón en su historia, ocasionando miles de muertos, destrucción y un tsunami que afecto los reactores nucleares de la planta nucleoeléctrica de la Tokyio Electric Power Company ubicada en Fukushima.

Hay una fuerte reacción internacional por el anuncio del Gobierno japonés de liberar agua contaminada al mar de la planta de Fukushima

La decisión fue informada después de que el primer ministro japonés Yoshihide Suga encabezara una reunión con su gabinete para llevar a cabo la medida, misma que es llevada a cabo 10 años después del desastre provocado por un fuerte terremoto y un tsunami.

“El problema del agua tratada es algo inevitable en el desmantelamiento de la planta de Fukushima Daichi” señaló el primer ministro en la reunión en la que se informó el plan que se pondrá en práctica, simultáneamente garantizar que las medidas de seguridad sean avaladas por un amplio margen y se tomen precauciones para evitar posibles daños”.

Así llegó a su fin un debate con más de 7 años de duración para decidir qué hacer con el agua almacenada, que se estima llenen los tanques de almacenamiento de la instalación nuclear a mediados de 2022. En el mes de septiembre de 2020 líquido almacenado era de 1,23 millones de toneladas y llenaba 1,044 contenedores.

Según estimaciones de las autoridades el proceso iniciará dentro de dos años y podría durar varias décadas. Una Comisión del Ministerio de Economía obtuvo como conclusión que verter al mar y evaporarla eran caminos viables, aunque la primera opción era la más realizable y ha sido respaldada por la Agencia Internacional de la Energía Atómica.

Pescadores y la población que vive cerca de esa zona están en contra de esa medida porque los consumidores posiblemente eviten consumir productos de esa zona, mientras que ONG`S se han preocupado por la posible afectación al ambiente que podría ocasionar la liberación del agua.

El presidente de la cooperativa de pescadores Hiroshi Kishi indico que verter las aguas radiactivas es inaceptable y volvió a mostrar su desaprobación a la medida.

La organización gubernamental internacional Greenpeace también desaprobó la decisión y mencionó que “viola los derechos humanos y los intereses de los pobladores de Fukushima y de otros países de Asia (y tal vez de la vertiente americana del Océano Pacífico).

El gobierno de Corea del Sur censuró la decisión del premier japonés, el gobierno coreano continua con la prohibición de importar productos pesqueros de Japón y amenazo con fortalecer esas prohibiciones tras verter el agua.

Las autoridades surcoreanas convocaron al embajador japonés Koichi Aboshi para externarle su molestia, postura que es provocada por protestas en las calles, sumándose a la protesta China, Taiwan y otros países.

El comunicador social del Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Popular de China (continental) Zhao Lijian dijo que su país ha hecho saber su gran preocupación por medio de los canales diplomáticos habitualesy ha solicitado a su vecino marítimo “tratar el asunto de forma sensata y responsable”.

El gobierno de los Estados Unidos ha defendido al gobierno japonés en todo momento y que “siempre ha sido transparente” y tiene medidas acordes a las reglas de seguridad en materia nuclear a que se han establecido a nivel mundial.

El vocero de la Secretaría de Estado o Departamento de Estado, Ned Price, señaló que en coordinación con la Agencia Internacional de la Energía Atómica Japón adopta medidas para resolver los efectos del accidente nuclear ocurrió en marzo de 2011 en Fukushima, lo que incluye la continua vigilancia de la radiación, la disposición de residuos y el desmantelamiento.

“Estados Unidos tiene conocimiento de que el gobierno de Japón ha analizado todas las opciones en relación con el agua tratada que se encuentra almacenada en la planta” tratándose de algo difícil y sin precedentes.

El director de la Agencia Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, se congratuló por el anuncio japonés y le manifestó su apoyo “PARA MATERIALIZAR UN PLAN SEGURO Y TRANSPARENTE”.  Además, el funcionario dijo que la decisión del gobierno japonés “ESTA ACORDE CON LAS PRACTICAS REALIZADAS A NIVEL INTERNACIONAL”

Para el director de la AIEA esto es algo que ayudará a despejar el camino para la completa descarga del núcleo eléctrico de Fukushima. Los depósitos de agua ocupan una gran extensión y la gestión de esta, incluyendo su vertido y ello es vital para desmantelar la planta.

La decisión japonesa es congruente con las prácticas globales, incluso si se trata de un problema como el de Fukushima, puesto que la seguridad nuclear es asunto nacional por eso es decisión de ese gobierno tomar en cuenta la situación y tomar medidas.

El funcionario de la AIEA espera que “el gobierno japonés siga teniendo en cuenta a todos(as) los(as) actores(as) de manera transparente a media de que sea liberada el agua radiactiva al mar. Para eso ya fue solicitada la ayuda de la AIEA, misma que ha respondido que si acompañará al gobierno de Japón en el proceso.

En México había que vigilar el funcionamiento de Laguna Verde, recordando que también estamos en una zona sísmica. Para ello primero había que solicitar a Comisión Federal de Electricidad nos informe el estado, el funcionamiento y el mantenimiento de esta. Al mismo tiempo solicitar que la AIEA realice visitas de inspección a la planta e invitar a expertos japoneses a revisar la planta y a que nos aporten sus experiencias para evitar un desastre como el que padecieron o minimizar sus efectos. Recordemos que vivimos en una zona altamente sísmica.

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